Los verdaderos fans, supongo, no escribirán nada. Si John Peel viviera, probablemente daría un minuto de silencio y pondría para cerrar, Dark Globe. Pero los fans fans más acérrimos, los grandes fans, se van a quedar callados. Nosotros somos tan posers que lo ponemos, escribimos sobre él, nuestro esnobismo no conoce límites cuando se muere un músico. Y nos jactamos de conocerle, de haberle escuchado unas cuantas veces. Yo, por ejemplo, tengo que confesar que le conocí solo. Mucho tiempo después supe de Arnold Lane y Astronomy Domine y sus líos consigo mismo. Pero a mi Madcap Laughs me hacía llorar, y por eso es por lo que le recuerdo tiernamente; me seguía en los camiones, lo traía a todas partes. Solo. Cantando con un sentimiento de derrota que no tenía ninguno. Pero nada más, vaya, así de triste. No puedo recordar otra cosa. Los fans fans se van a quedar callados, pero yo le conocía poco, y le conocía solo, con su guitarra acústica. No exagero. Era tan grande que hay razones de sobra para guardar silencio.